Domingo III del Tiempo Ordinario - 22 de enero
de 2012
Parroquia de Fátima - Monterrey, N.L.
Una decisión valiente
La de Pedro y Andrés
fue una decisión valiente. En un instante,
su vida dio un giro inesperado. Jesús, ese rabino apenas conocido, los llamó a
seguirlo. Dice el Evangelio que ellos “inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”.
No tenían idea en ese momento de la aventura que les esperaba. ¡Qué imprudencia!,
pudiéramos pensar hoy. La vida moderna nos ha enseñado a ser calculadores. Tal
vez nosotros hubiéramos necesitado algunas aclaraciones: “¿Dónde vamos a vivir?
¿En qué va a consistir el trabajo? ¿Quiénes formarán parte del equipo? ¿Cuánto se
nos vas a pagar? ¿Qué prestaciones vamos a tener? ¿Cómo será la jubilación?